Camión mixto de alcantarillado con reciclaje de agua de 12.000 litros - Rigual
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Camión mixto de alcantarillado con reciclaje de agua de 12.000 litros

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Camión mixto de alcantarillado de 12.000 litros con reciclaje de agua

El nuevo camión mixto de alcantarillado con reciclaje de agua de Rigual integra en una única unidad la aspiración de lodos, la limpieza con agua a alta presión y la reutilización automática del agua durante el servicio. Su cisterna de 12.000 litros se distribuye en tres compartimentos independientes para lodos, agua reciclada y agua limpia, una configuración que maximiza la autonomía operativa y mejora la eficiencia en los trabajos de limpieza y mantenimiento de redes de saneamiento.

Una cisterna diseñada para cada fase del trabajo

La cisterna está fabricada en acero inoxidable AISI 304 y cuenta con una capacidad total de 12.000 litros, distribuida en tres compartimentos. Cada uno de ellos está vinculado a una función específica:

* 1.000 litros de agua limpia: reservados para los remates de limpieza y el mantenimiento del sistema de filtrado.

* 3.000 litros de agua reciclada: destinados a alimentar el circuito de agua a alta presión.

* 8.000 litros para lodos y sedimentos: destinados al almacenamiento de los residuos aspirados y al proceso primario de decantación.

Esta compartimentación permite gestionar de manera diferenciada el agua limpia, el agua reciclada y los lodos durante el servicio. El objetivo es aprovechar mejor la capacidad disponible y aumentar la productividad del equipo.

Reciclaje de agua para aumentar la autonomía operativa

En una unidad convencional, el consumo de agua puede obligar a interrumpir la intervención para desplazarse hasta un punto de abastecimiento. Estas paradas reducen el tiempo efectivo de trabajo y generan recorridos adicionales para recargar la cisterna.

El sistema de reciclaje recupera agua del compartimento de lodos, la somete a un proceso de tratamiento y permite reutilizarla en el circuito de alta presión. El proceso combina:

* Un filtro primario de tambor.

* Un sistema de separación ciclónica.

* Diferentes etapas de decantación.

El trasiego y la inyección del agua tratada hacia el circuito de alta presión están regulados mediante un PLC. El control automático ayuda a garantizar que el agua reúna las condiciones requeridas por la bomba, contribuyendo a proteger los componentes y a maximizar el tiempo de trabajo continuo en la zona de intervención.

La reutilización del agua permite mantener las tareas de limpieza durante más tiempo y reducir la dependencia de las recargas de agua limpia. Esto se traduce en una mayor productividad, especialmente en servicios intensivos o en intervenciones alejadas de los puntos de suministro.

Circuito independiente de agua limpia

El reciclaje aporta autonomía, pero determinadas fases del servicio requieren disponer de agua limpia. Por este motivo, el equipo incorpora un compartimento independiente de 1.000 litros y su correspondiente circuito de impulsión.

Esta reserva se utiliza para realizar los remates de limpieza, evitando el uso de agua reciclada cuando pueda contener suciedad u olores.

El agua limpia también es necesaria para efectuar las operaciones de limpieza y mantenimiento del propio sistema de reciclaje. El correcto funcionamiento de este tipo de instalaciones depende, en gran medida, de que se realicen periódicamente las tareas de conservación indicadas.

Aspiración y limpieza a alta presión en una misma unidad

La unidad incorpora un depresor con un caudal de 1.600 m³/h. Su regulación electrónica permite adaptar el funcionamiento del sistema de aspiración a las condiciones de cada intervención.

Para las tareas de limpieza dispone de una bomba de agua de 334 l/min y 170 bar de presión de trabajo.

El equipamiento se completa con:

* Una devanadera abatible con 120 metros de manguera de 1 pulgada.

* Un carrete auxiliar con 60 metros de manguera de ½ pulgada.

La transmisión hidrostática regula el punto de funcionamiento de los diferentes sistemas según la demanda de cada momento. El arranque progresivo y la gestión electrónica contribuyen a reducir los esfuerzos mecánicos, optimizar el consumo de combustible, limitar el impacto acústico y prolongar la vida útil de los componentes.

Un sistema de control pensado para el personal

La capacidad técnica debe ir acompañada de un manejo sencillo e intuitivo. Por esta razón, las principales funciones se integran en una pantalla PLC con protección IP66.

Desde esta pantalla se pueden supervisar y controlar, entre otros parámetros:

* La presión de la bomba de agua.

* El nivel de vacío de la cisterna.

* Los niveles de agua de los diferentes compartimentos.

* Las horas de funcionamiento.

* Las operaciones del sistema de reciclaje.

El equipo también dispone de un mando a distancia que permite ejecutar las maniobras principales desde una posición adecuada dentro de la zona de trabajo.

Los avisos de temperatura, falta de agua o funcionamiento incorrecto ayudan al personal a detectar situaciones que requieren atención antes de que afecten al desarrollo de la operación.

¿Qué aporta esta configuración a un servicio de saneamiento?

La elección de un equipo de saneamiento debe partir de las condiciones reales en las que va a trabajar. En esta unidad, la distribución de capacidades y la integración de los distintos sistemas persiguen cinco resultados concretos:

* Aumentar las horas efectivas de trabajo continuo mediante la reutilización del agua.

* Reducir los tiempos improductivos asociados a los desplazamientos hasta puntos de abastecimiento.

* Disponer de una reserva de agua limpia para los remates y el mantenimiento del sistema.

* Combinar aspiración, alta presión y reciclaje en una única unidad.

* Facilitar un control intuitivo y seguro mediante la automatización y el mando a distancia.

El resultado es una solución adaptada a los trabajos de limpieza de alcantarillado, mantenimiento de redes de saneamiento y servicios urbanos o industriales en los que la autonomía, la seguridad y el uso responsable del agua son factores determinantes.

Ingeniería aplicada a cada fase de la intervención

Un sistema de reciclaje de agua no debe analizarse como un elemento aislado. Su valor depende de cómo se integra con la capacidad de aspiración, la limpieza a alta presión, los sistemas de control y las necesidades del personal que trabaja con el equipo.

 

En esta configuración, el agua reciclada aporta continuidad a la operación, mientras que el compartimento de agua limpia permite completar los remates y efectuar el mantenimiento del sistema. Cada circuito cumple una función específica dentro de una solución diseñada para responder a las diferentes fases del servicio.

 

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